El sistema de escritura japonés consta de tres silabarios que se combinan entre sí para dar origen al lenguaje que hoy conocemos

ひらがな (Hiragana)

Considerado el silabario puramente japonés, posee trazos más bien simples y orgánicamente curvos. Fue inventado por mujeres, siendo una versión más bella que las formas rectas del katakana, y siendo usualmente empleado en nombres femeninos que carecen de kanjis.

Tossa Nikki
Extracto de «Tosa Nikki»

Tosa Nikki: un diario poético escrito en el Siglo X, que se transformó en el primer registro literario escrito en hiragana.

El autor es Ki No Tsurayuki, quien se pone en los pies de una mujer al narrarlo como tal.

カタカナ (Katakana)

Si bien también son trazos simples, éstos son angulosos y geométricos.

Fue creado por monjes y durante un tiempo fue el único silabario que se usaba, pero hoy en día es el designado para representar onomatopeyas, resaltar o enfatizar información, y para escribir la denominación de aquellas cosas cuya importación a Japón fue hecha a partir de la Era Meiji (1868 – 1912), cuyo concepto o nombre en japonés era inexistente (パン = pan, チョコレート = chocolate, チーズ = cheese -queso-, etc.) o nombres propios extranjeros ( ジョン = John, マリア= María, アメリカ = América).

Silabario Japonés
Práctica de silabario ©MyJapaneseProfessor

漢字 (Kanji)

Es el más complejo de los tres.

Se trata de los sinogramas chinos que fueron tomados por los japoneses a partir del Siglo V.

Tienen un orden de trazos particular y, un ciudadano promedio japonés comienza a aprenderlos paulatinamente desde el colegio primario hasta finalizado el secundario.

Escritura Japonesa
©Caitlin Sacasas

Los tres sistemas de escritura coexisten conjuntamente.

Los silabarios hiragana y katakana constan de 46 caracteres principales, compuestos de 40 sílabas, cinco vocales y una consonante, cada uno, mientras que, los kanji son símbolos que representan originariamente una palabra en el idioma chino, y que, como tales, son varios miles (dependiendo del campo de estudio que cada persona abarque, se supone que un buen sistema operativo informático con soporte japonés dispone de 11.436 kanjis diferentes).

En el proceso de adaptación de la escritura japonesa, y con el tiempo, los japoneses tomaron unos cuántos de ellos y hoy día se considera que, los más importantes son condensados en una lista de «kanjis de uso común», la cual ronda los 2229 caracteres, pero, asimismo encontramos que, un kanji tiene, como mínimo, dos posibles lecturas: On’yomi (lectura china) y Kun’yomi (lectura japonesa), pero esto no es una regla y tenemos kanjis con más de una lectura por lengua.

Cabe destacar también, la existencia del ateji (当て字 o 宛字) lo cual se denomina como la práctica de asociar un kanji a palabras que no tienen caracteres asociados, utilizando los ideogramas fonéticamente, es decir, tomando su sonido, sin ninguna relación semántica, y además, tener presente que un kanji puede tener diferentes lecturas acorde al contexto, uso en combinación y emplazamiento en la oración.

A su vez, hemos de recordar que dado al relativamente limitado número de sílabas del sistema fonético japonés, éste es un lenguaje rico en homófonos (palabras cuya pronunciación es la misma, pero cuyo significado difiere).

©Espaiwabisabi

¿Demasiado? Pues, aún hay esperanzas: conscientes de lo complicado que es su escritura, los japoneses crearon un subsistema para ayudar a la comprensión, adquisición de vocabulario, y fomentar la lectura en infantes y estudiantes del idioma, llamado ふりがな (Furigana), el cual consiste en una ayuda expresada en caracteres silábicos en hiragana o katakana (simplificado «kana»), impreso del lado derecho en escritura vertical, y por encima en escritura horizontal del kanji, facilitando la lectura del mismo.

Se usa también con los nombres propios japoneses, en caracteres que no se encuentran en la lista de kanjis de uso común, y muy popularmente en mangas.

Shingeki No Kyojin ©Hajime Isayama -Kōdansha-.