«El Japón de los perros» te cautivará sin importar si eres alguien que recién conoce la literatura japonesa o lleves cientos de títulos leídos.

Si pensamos en Japón y los animales, probablemente pondremos en primer lugar al gato, representado innumerables veces a lo largo de la historia japonesa.

«Gatos imitando las 53 estaciones de Tōkaidō» de Utagawa Kuniyoshi 

Pinturas, novelas, amuletos, Manga y Anime, han servido para demostrar el gusto por estos animales. ¡Si hasta una isla tienen!

Gatos Maneki Neko del templo Gōtokuji
«Soy un gato», famosa novela de Natsume Sōseki

¿Y qué pasa con los perros? ¿Gozan de la misma popularidad y respeto? En el caso de Japón, la historia puede llegar a ser bastante triste.

Por ejemplo, desde el periodo Kamakura (1185–1392) y durante muchísimo tiempo, era común usar perros callejeros para la práctica del tiro con arco. Esto se conocía como Inuoumono (犬追物).

Inuoumono (犬追物)

E incluso, hasta solo mediados del siglo XX, existía la figura del Inugoroshi (犬殺し), o «mataperros», quien a palos eliminaba a estos animales.

Sobre el libro

En El Japón de los perros, antología de relatos publicada recién este año por Satori Ediciones, podrás encontrar 11 historias donde la figura de este animal nos invita a conocer y reflexionar sobre aquel Japón que se oculta tras la cultura Kawaii y la tecnología.

El Japón de los márgenes, salvaje, violento, sucio y callejero. Al margen, y sin embargo, bien arraigado en la identidad nacional.

Pero no nos limitemos solo a Japón. Como bien dicen los traductores del libro:

«En el gato el ser humano se idealiza, mientras que en el perro se reconoce -junto a sus sombras». Iván Díaz Sancho y María Luisa Correa Ortiz

Por lo tanto, los relatos de esta colección trascienden las tierras niponas, y nos impactan y conmueven a pesar de estar al otro lado del mundo.

Grandes autores

© Javi Rose, 2020

Una de las cualidades de este libro, es la gran cantidad y variedad de autores japoneses que agrupa, cada uno con su estilo particular. Autores todos pertenecientes a la época moderna y contemporánea japonesa.

Algunos de ellos son figuras importantísimas no solo dentro de la literatura japonesa, sino también de la universal.

Masaoka Shiki

El texto más antiguo data del 1900 y está escrito por Masaoka Shiki, gran figura literaria del periodo Meiji, y quien acuñó el término «Haiku». Su relato «Perro» (犬), también bastante breve, mezcla folclor y las leyes budistas del karma.

Ōe Kenzaburō

«Un trabajo singular» (妙な仕事), escrito por Ōe Kenzaburō , segundo japonés en recibir el Premio Nobel de Literatura, nos sitúa en el Japón de la posguerra. Puede ser éste uno de los relatos más crudos de la antología al retratar la figura del Inugoroshi, el mataperros. Además, Ōe hace un símil entre aquellos perros a punto de ser sacrificados, y los jóvenes japoneses apáticos después de la guerra.

Akutagawa Ryūnosuke

Si de maestros del relato breve se trata, Akutagawa Ryūnosuke se ubica en la cúspide. Su cuento «Blanco» (白), tremendamente conmovedor, es protagonizado precisamente por un perro que, luego de haber abandonado a su suerte a otro amigo can, debe cargar con la culpa y buscar su propia redención.

Recordemos que el galardón literario más importante de Japón lleva su nombre, el «Premio Akutagawa». Varios de los autores de esta colección han ganado este reconocimiento, o han sido nominados a él.

Presencia de mujeres

No deja de ser interesante que de los 11 autores de la colección, 4 sean mujeres; y sin bien no existe una paridad de género estricta, se agradece el interés y el esfuerzo por incluirlas.

Tawada Yōko

Precisamente, Tawada Yōko ganó el premio antes mencionado en 1993 por su cuento «El novio era un perro» (犬婿入り), cuarto relato de esta colección. En él, el mundo retratado se encuentra en los márgenes, tanto geográfica como socialmente, donde aquello que la sociedad prefiere ocultar sale a la luz. A ratos incómodo y extraño, pero a la vez fascinante y envolvente, uno de los puntos más altos del libro.

Motoya Yukiko

La autora más joven, y cuyo relato es el más reciente (2016), es Motoya Yukiko. «Los perros» (犬たち), también incluido en su libro «Mi marido es de otra especie», nos vuelve a llevar a un escenario limítrofe. La protagonista se recluye en una cabaña de un pueblo más bien aislado, donde la desaparición de personas, y la presencia de unos perros, escondería alguna inquietante relación.

Edición Satori de «El Japón de los Perros»

El Japón de los Perros
© Javi Rose, 2020

Satori Ediciones ya nos tiene habituados a un elegante y cuidadoso formato, además de la calidad en el contenido de sus libros. De este modo, se van convirtiendo en sinónimo de confianza en cuanto a literatura y cultura japonesa se trata.

No quisiera dejar de destacar el prólogo realizado por los traductores Iván Díaz Sancho y María Lucía Correa Ortíz, el cual resulta preciso y conciso, generando la atención del lector desde su primera frase: «Esta antología ladra y muerde». Las claves que nos proporcionan sobre la figura del perro, su relación con el ser humano, y su expresión en Japón, nos invita a abrir nuestra perspectiva para disfrutar aún más de los cuentos.

El Japón de los Perros © Javi Rose, 2020

Ya lo sabes. Si aún no has leído a estos autores, «El Japón de los perros» te da la oportunidad de echar un pequeño vistazo a su producción. Y para los que ya amamos la literatura japonesa, es un recomendado total.