Desde un principio, la historia Japonesa ha sido una mezcla de hechos reales y mitología.

El primer libro redactado en Japón, el Kojiki (古事記), que podemos traducir como “Crónicas de los tiempos antiguos«, explica el origen de Japón a partir de la acción de los dioses, y cómo el primer emperador desciende directamente de ellos.

Versión en español del Kojiki. Editorial Trotta.

En el Kojiki, podemos disfrutar de varios mitos que han sido el origen de muchas tradiciones japonesas que se conservan hasta la actualidad.

En esta ocasión, queremos compartirles uno de aquellos mitos, el cual tiene una gran importancia para todas las artes escénicas japonesas.

Cueva de Roca Celestial – Ama no Iwato 天岩戸

Amaterasu Ō-Mikami

Se dice que existen ocho millones de deidades, siendo una de las más importantes Amaterasu, la diosa del sol, de la cual descenderían los emperadores japoneses.

En este capítulo del Kojiki, el hermano de Amaterasu, el dios Susanoo, mientras se encontraba visitando a su hermana, comete una serie de fechorías lo que provoca que finalmente la diosa se asuste y se encierre en la llamada «Cueva Rocosa del Cielo»

Ama no Iwato en Takachiho, prefectura de Miyazaki.

Como Amaterasu es la diosa del sol, tanto el reino del cielo como el de la tierra quedaron en tinieblas, atrayendo a espíritus malignos que provocaron un gran número de calamidades.

Este hecho mitológico haría referencia a un eclipse solar, o al momento en que la luz solar es de menor duración durante el invierno.

La risa de los dioses

A continuación, las ocho millones de deidades se reunieron para crear un plan para sacar al mundo de las tinieblas. Llevaron a cabo varias acciones, siendo la más importante de ellas la que realizó la diosa Ame no Uzume.

Ame no Uzume

Esta diosa arremangó sus ropas, tomó una rama de bambú del monte celestial de Kagu, y se puso delante de la puerta de la caverna parada sobre un cubo puesto boca abajo, donde comenzó a bailar golpeándolo muy fuerte y generando mucho ruido. Se dice que bailó con tal frenesí, como si estuviera en un trance, que quedó desnuda, provocando la risa de los dioses que a su vez hizo retumbar el Altiplano del Cielo.

Amaterasu entonces, sintiendo curiosidad, entreabrió la puerta de la cueva para ver qué estaba pasando, lo que fue aprovechado por los dioses quienes pusieron frente a la diosa un espejo. Amaterasu se asomó entonces aún más sorprendida por su propio reflejo, hasta que finalmente lograron sacarla por completo de la cueva, y así la luz del sol volvió a iluminar tanto el mundo de los dioses como el de los mortales.

Los tres tesoros sagrados – Sanshu no Jingi

El espejo mencionado anteriormente, es parte de los llamados «Tres tesoros sagrados» o «Tres insignias imperiales«, Sanshu no Jingi (三種の神器), junto con la espada y la joya.

El comienzo de las danzas

Danza Japonesa

La danza japonesa de la diosa Ame no Uzume no solo significó el regreso de la diosa Amaterasu, sino que también se considera el inicio de la historia de las danzas o de las artes escénicas en general.

La tradición dice que el clan «Sarume no Kimi» (猿女の君), conformado por Mikos (巫女), es decir, mujeres sacerdotisas o «chamanes» que sirven en los santuarios Shintō y que tienen la capacidad de ser médium de los Kami, son descendientes directos de la diosa Ame no Uzume.

Miko -巫女
Kikyō, de la serie Inuyasha, es un ejemplo de Miko en la cultura popular.

Estas mujeres realizaban danzas transmitidas por sus ancestros y que en un principio representaban el mito de la Cueva Celestial. Estas primeras danzas japonesas se conocen con el nombre de Kagura (神楽), que podemos traducir como «música de los dioses» o «entretenimiento de dioses» 

La danza japonesa Kagura que representa la escena de la Cueva Celestial se llama Iwato Kagura (岩戸神楽), y a continuación puedes ver parte de un registro de ella.

A partir de entonces, han existido diferentes estilos de danzas Kagura, algunas más cercanas a los rituales de la corte imperial, y otras pertenecientes a pueblos más pequeños de provincias.

También otras formas escénicas, como el Teatro Nō, consideran que el origen de su arte es el mito en donde aparece la diosa Ame no Uzume.

Cultura popular

Ya te contaba en el artículo ¡Es hora de 5 secretos de Kimetsu No Yaiba!, que el baile que realiza el padre de Tanjirō es una forma de Kagura llamada Hinokami Kagura» (ヒノカミ神楽), o «Danza del Dios del Fuego».

También en la famosa película Kimi no na wa (君の名は) o «Your name«, la protagonista Mitsuha realiza un tipo de danza japonesa Kagura.

¿Has visto otras escenas de Kagura en series o películas? ¡Cuéntanos!